NAYARIT, MÉXICO | 28 de enero de 2026.— Las costas de Nayarit reciben nuevamente a un visitante extraordinario. Se trata de un ejemplar de elefante marino del norte (Mirounga angustirostris), conocido por autoridades y habitantes como “Panchito”, quien ha sido visto descansando en distintas playas del estado en los últimos días.

El mamífero fue avistado por primera vez el domingo 25 de enero en la playa de Miramar, en San Blas, y posteriormente se desplazó hasta Los Ayala, en el municipio de Compostela, donde ha permanecido bajo la observación de turistas y residentes.

Buen estado de salud y comportamiento natural
Personal de PROFEPA y biólogos de la Red de Atención a Varamiento de Mamíferos Marinos confirmaron que el ejemplar se encuentra en óptimas condiciones de salud. Aunque permanece largos periodos inmóvil, especialistas explican que este comportamiento es completamente normal.
Los elefantes marinos pasan hasta el 90 % de su vida en el océano y solo emergen a tierra firme para descansar tras extensas travesías de alimentación. Además, se estima que “Panchito”, con un peso aproximado de 500 kilogramos, podría estar iniciando su proceso anual de muda de piel.

Operativo de protección
Con el objetivo de proteger al ejemplar y salvaguardar a los visitantes, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Nayarit, en coordinación con la Policía Estatal Turística, implementó un cerco de seguridad en la zona. El área permanece acordonada y bajo vigilancia constante para evitar el estrés del animal.

Recomendaciones a la población
Las autoridades exhortan a quienes visiten Los Ayala y playas cercanas a seguir estas indicaciones:
• Respetar el perímetro de seguridad y no acercarse a menos de 15 metros.
• Evitar ruidos fuertes, el uso de drones a baja altura o cualquier intento de interacción.
• No arrojarle agua ni intentar alimentarlo; el animal sale a tierra para secarse y regular su temperatura.
“Panchito” no es un visitante nuevo. Ha sido identificado en años anteriores en playas como San Pancho, lo que refuerza la relevancia de Nayarit como un corredor biológico clave para la fauna marina del Pacífico.

